Pedro Salinas

Pedro Salinas, nació en Madrid el 27 de noviembre de 1891 y murió en Boston el 4 de diciembre de 1951. Es un poeta español perteneciente a la llamada Generación del 27. Pedro Salinas, estudió Derecho y Filosofía y Letras de la Universidad Central. En 1914, se convirtió en lector de español en la universidad de la Sorbona hasta 1917. Su vida estuvo dedicada a la docencia universitaria, y ese mismo año, obtuvo la Cátedra de Lenguas y Literatura en la universidad de Sevilla. Posteriormente, en el año 1922 , se fue a enseñar a Estados Unidos, a la universidad de Cambridge, donde permaneció hasta 1926. También fue profesor en Murcia y Madrid. Su influencia sobre los poetas andaluces jóvenes es importante, entre ellos Luis Cernuda, alumno suyo en la universidad de Sevilla, y que en varias ocasiones le dedicó palabras de admiración. A su regreso a los Estados Unidos en 1926, trabajó en el Centro de Estudios Históricos formado por un grupo de investigadores reunidos por Ramón Menéndez Pidal. En 1932, fundó la revista “Índice Literario”, cuyo propósito era mantener al tanto de la nueva literatura hispánica y española. En 1933 fue nombrado profesor de la Escuela Central de Idiomas y fundó la Universidad Internacional de Santander, donde ocupó el cargo de secretario general hasta 1936. Entonces se vió obligado a exiliarse a causa de la Guerra Civil Española (1936 – 1939). Se trasladó de nuevo a los Estados Unidos, donde impartió clases en el Wellesley College y la Johns Hopkins University en Baltimore. Ya no regresó a España, pero este período fue muy rico en conferencias y publicaciones. Trabajó en diversas universidades de Estados Unidos, compartiendo clases de Baltimore y en la Universidad de Puerto Rico (1943-1946), donde ocupó una cátedra.
Pedro Salinas murió en Boston en 1951, pero fue enterrado en el cementerio de San Juan Puerto Rico. Miembro distinguido de la Generación del 27, junto a otros autores célebres como Rafael Alberti, Federico García Lorca o Vicente Aleixandre, fue además de un gran poeta, un crítico literario brillante. Marichal dijo, hablando en su personalidad: “Yo diría que Pedro Salinas era un hombre a la vez abierto y tímido extraordinariamente expansivo y sin embargo extremadamente modesto”. Su creación poética, requiere tres elementos básicos, que el mismo declaró: “Yo creo en la poesía, sobre todo la autenticidad. Más tarde, la belleza. Después de que el genio”. Los dos primeros elementos están presentes en toda gran poesía, pero la referencia al genio, merece un estudio en profundidad. Para Salinas, el sentimiento y la inteligencia (genio) están vinculados de una manera única. Según él, el genio le permitió profundizar en los sentimientos y la realidad de ver más allá de las anécdotas concretas. Es decir, tienden hacia lo absoluto. Se trata de abordar la vida, el mundo que les rodea. Esta es la base de sus escritos, pero no podemos olvidar la realidad sufre un proceso de idealización. Esta es la razón por la que necesita la inteligencia, basada en el sentimiento, justo después de la percepción sensorial. Utiliza paradojas, juegos de palabras sutiles, observaciones inusuales, condensaciones de conceptos para los dobleces del lenguaje de diseño de la profundización de la realidad. El lenguaje poético de Salinas es la perfección artística, aparentemente surge de forma espontánea, sencilla y ordenada, pero esta sencillez es sólo aparente. Esta simplicidad es el resultado de un riguroso y selectivo proceso de purificación, prefiriendo versos cortos sin ton lo que resulta en un metro ritmo constante y la repetición de palabras, las estructuras sintácticas y conceptos. En cualquier caso, en la obra de Pedro Salinas las palabras están dispuestas con una precisión meditada, llena de significado y de profundas resonancias. La poesía de Salinas combina cualidades únicas: genio, belleza y la más notable, su autenticidad. Se percibe un profundo equilibrio humano en el que coexisten la mente, la sensibilidad y el corazón. En conclusión, podríamos decir que Pedro Salinas, es un gran poeta del amor. Su poesía combina vanguardia y tradición. El tema central de su poesía es el amor. Salinas, como Garcilaso en el siglo XVI, Bécquer en el silgo XIX o Aleixandre el siglo XX, es uno de los grandes poetas del amor de la literatura española. A diferencia de otros autores, Pedro Salinas trata el tema de una manera conceptual. Estas son algunas de las obras poéticas más destacadas del autor: Presagio (1923), Seguro azar (1929), Fábula y signo (1931), La voz a ti debida (1933), Razón de amor (1936), Error de cálculo (1938), Lost Angel and Other Poems (antología bilingüe con poemas inéditos), Poesía junta (1942), El contemplado (1946), Todo más claro y otros poemas (1949), Poesías completas (1955, incluye el libro inédito Confianza).